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Gaby

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miércoles, 1 de abril de 2009

Universidad de las Madres: un acto de amor













El 31 de marzo de 2009 fue el acto inaugural del ciclo lectivo de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, y como siempre la emoción desbordante y la determinante convicción de todos los presentes, dieron marco al inicio de este constante desafío que es la educación de los pueblos.

Como alumna de la Universidad Popular, y sí, es popular porque todos tenemos acceso a la educación que no depende de una condición económica, debo decir que uno vive un ambiente social, humano, de compañerismo como no he visto en otro lado, se siente ni bien uno traspasa la entrada del Café Literario Osvaldo Bayer.

Mi experiencia es que uno aquí, aprende a ver con otra mirada, será la mirada por la que luchaban los Hijos de estas Madres, y todos aquellos que reclamaban una justicia social, una mayor igualdad para todos los compañeros.

Una vez escuché a Hebe de Bonafini decir "Universidad de lucha y resistencia", y aclaró que no significa un arma en la mano, sinó que se debe "luchar y resistir" educando a los pueblos.
Es el punto de partida de toda transformación social. La cultura, la educación abre el corazón e ilumina la mente de los oprimidos que estamos bajo el dominio de un sistema tan cruel, consumista que no vemos más allá de lo que me afecta. Porque este sistema del cual se habla, debo decir que somos todos parte, no hay nada fuera de mi. Sujeto y medio, así estamos relacionados, así interactuamos. Entonces no echemos la culpa al otro, porque uno es parte generadora de ese entorno.

Quiero revivir parte del acto con algunas palabras de quienes conforman el ámbito académico:

"La Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo (UPMPM) realizó, ayer, el acto de inauguración del ciclo lectivo 2009. De esta manera, aquel sueño que una década atrás parecía imposible y que hoy es una realidad, abrió su décimo ciclo lectivo consecutivo.

Las Madres, docentes, estudiantes, compañeros, egresados y organizaciones participaron de la actividad en la que fueron oradores Hebe de Bonafini, Rectora Honoraria de la UPMPM; Inés Vázquez, Rectora; Germán Ibáñez, Secretario Académico y Oscar Natalichio, Secretario de Extensión Académica.

La conducción del acto estuvo a cargo de Pedro Lanteri, habitual maestro de ceremonias en este tipo de jornadas y director de La Voz de las Madres-AM 530, que transmitió en vivo la actividad.
Al dar la bienvenida, Pedro agradeció la presencia del público y las felicitaciones recibidas por la embajadora boliviana en Argentina y el historiador Norberto Galasso, recientemente incorporado como miembro del consejo asesor de la Universidad".

"Luego, ante un auditorio cada vez con más público, Pedro Lanteri leyó un fragmento del histórico discurso de Osvaldo Bayer, el día de la inauguración de la Universidad, el 6 de abril del 2000: “No venimos aquí a aprender cómo se gana dinero, sino que solución podemos encontrar para una nueva sociedad, para la vida digna de los humanos y la naturaleza que nos rodea. Es decir, lo que querían los Hijos de estas Madres. Los Hijos con mayúsculas, que crearon a estas Madres mayúsculas, invictas" , había expresado en aquella oportunidad Osvaldo, rescatado merecidamente en esta ocasión.
Posteriormente, el Secretario de Extensión Académica, Oscar Natalichio, se dirigió al auditorio:
Luego, ya refiriéndose al conocimiento, sostuvo: “El conocimiento científico y la ciencia no pueden ser patrimonio de ningún grupo en particular. Es el trabajo de las personas el que ha producido ese enorme milagro en la humanidad que nos ha permitido hablar, pensar, vivir y resistir. Es el trabajo de las personas, con sus presencias vivas, en cada día, en cada hora, en cada minuto, el que mantienen viva a la humanidad, produciendo alimentos y bienes durables, produciendo cultura y entretenimientos, con el gasto de esas personas de energía física e intelectual. Cuando nos sentamos en una silla de plástico como muchos hoy aquí, nos sentamos sobre petróleo y trabajo humano materializado en todo el recorrido que ocurrió desde que se extrajo el petróleo hasta que terminó siendo silla. Y este ejemplo es válido para todos los bienes conocidos y por conocer”.

Tras los aplausos y la emoción compartida, llegó el turno de Inés Vázquez, Rectora de la Universidad: “

“En el principio, las Madres. En los orígenes de nuestra universidad, años 99 y 2000, una lucidez y un empeño de maternidad altamente politizada tira el volante a nuestro medio intelectual, académico, cultural y sacude el cenit de la degradación neoliberal”, sostuvo para situar el contexto histórico en el que se forjó este sueño.
“En ese páramo, la voz de las Madres clama ‘necesitamos formar cuadros políticos, no podemos pasar a ser un museo. Maestros, profesores, donen horas-cátedra a nuestros pueblos’. Es decir, movilizar, aprender, generar movimientos populares que puedan asumir sus propios procesos de desesclavitud, desanalfabetización y desdesnutrición planificada. Esto ocurrió hace nueve años. Las parideras de luchas y conciencias, paridas por sus hijos en batallas de calles y plazas dieron a luz a esta Universidad que hoy abre su décimo ciclo lectivo”, indicó.

A continuación, Pedro cedió la palabra a Hebe de Bonafini, Presidenta de la Asociación y Rectora Honoraria de la Universidad.

“Son diez años de trabajo de intenso, de un montón de compañeros y profesores que han colaborado en esta casa, compañeros que vinieron desde el primer momento. Hablar de la Universidad de las Madres en muchos lugares es como una tarjeta de presentación y a nosotros nos llama mucha gente para que le digamos cómo hicimos para abrirla”, expresó con orgullo.
“Viste cuando uno se acuesta por primera vez con el hombre o la mujer que ama. Ni sabés que va a pasar, pero pasa. Así fue la Universidad de las Madres: un acto de amor. Un acto de pasión y amor, esa fue la creación de esta Universidad. Conversamos, nos enamoramos del proyecto, lo amamos y el acto sexual fue el 6 de abril del 2000, qué quieren qué les diga. Y el nene o la nena, va a cumplir diez años”, afirmó entre aplausos.
“Por eso, compañeros, me parece que todos los que queremos hacer algo tenemos que empezar por el amor y por la pasión y después las cosas salen. Es mentira que no se puede. Todo se puede hacer, hay que quererlo, hay que amarlo y hay que proponérselo. Siempre con otros, siempre compartiendo, cuando más fuerte sea el colectivo, mejor salen las cosas”, indicó. Luego agregó: “Discutimos, claro, como las Madres: somos muy discutidoras. Nos calentamos porque tenemos pasión por lo que hacemos y creo que se nota. Se nota que la gente que está en la Universidad tiene pasión, se nota que pone lo que tiene”.


Fuente: UPMDPM

Imagen: Acto del 24 de marzo de 2009 en el ECuNHi en el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Gabriela Cossio

¿De eso no se habla?

En el Año de la Democracia y el Estado de Derecho (*) muchos alumnos de la Ciudad dicen no saber lo que pasó entre 1976 y 1983. Un relevamiento en más de 50 colegios públicos y privados de distintos barrios muestra que, salvo excepciones, los jóvenes se quedan con ganas de saber más sobre el terrorismo de Estado.

"¿Videla no fue el presidente durante la guerra con los ingleses?" (Miguel Fernández, 4º año, escuela estatal). "En la escuela nunca llegamos a hablar de la dictadura, siempre estamos corriendo con el plan de estudios" (Ana Domínguez, 5º año de un colegio privado de Barracas). "En el colegio de eso ni se habla, es como si no existiera" (Ezequiel Pedrosa, 4º año de un colegio de curas porteño). Estas frases pertenecen solo a un puñado de los cientos de chicos consultados sobre qué les enseñan en las escuelas sobre lo sucedido durante la última dictadura militar en la Argentina. Son una muestra del conocimiento de los jóvenes sobre el período más negro de la historia argentina.

Sin embargo, el Ministerio de Educación porteño cuenta con una escuela de capacitación docente (CEPA), en la cual se dan contenidos que abordan específicamente el período que va de 1976 a 1983. Patricio Sabsay, colaborador de la Dirección General de gestión Estatal de la Ciudad de Buenos Aires, precisa: "El diseño curricular es de aplicación obligatoria. Lo que ninguna escuela puede eludir son la ley nacional de educación y la Constitución de la ciudad".

De hecho tanto el artículo 3º de la Ley de Educación Nacional contempla la enseñanza como una prioridad y destaca el respeto a los derechos humanos, mientras que en el artículo 92 se establece la obligación de dictar contenidos curriculares que construyan una memoria colectiva sobre los procesos históricos y políticos que quebraron el orden constitucional y terminaron imponiendo el terrorismo de Estado.

De cumplirse estos mandatos, los alumnos de las distintas escuelas de todo el país deberían saber qué fue lo que aconteció durante esa época. Sabsay agregó que más allá del ideario que tenga cada institución, lo que no puede estar en discusión en la política educativa es la descripción de la agresión a los principios democráticos que se dio en ese entonces.

En la provincia de Buenos Aires concretamente, según Soledad Guerrero, asesora de la Dirección de Gestión Curricular bonaerense, el tema del último gobierno de facto se da en 4to año en la materia Derechos Humanos y en 5to año con Historia del siglo XX, aunque en muchas ocasiones no se llega a abordar el período. "En realidad la escuela no puede decidir qué dar y qué no dar, se tienen que basar en el documento curricular. Pero se sabe que en última instancia es el docente quien decide cómo lo debe trabajar y si se va a dar el contenido. La práctica didáctica es propiedad del docente y ahí nadie sabe qué pasa", analiza Guerrero.

La realidad refleja que los jóvenes no tienen noticias sobre los juicios a los dictadores, desconocen ese pasado que forma parte de su presente y no se inmiscuyen en temas relacionados con la política. En algunos casos la responsabilidad no es del alumno sino de la institución. Una joven de 4to año de un colegio de monjas de Liniers afirmó: "Les preguntamos por qué no nos podían hablar de la dictadura y la profesora nos dijo que la Iglesia estaba medio involucrada y que no podían dar detalles porque era una escuela religiosa".

Por decisiones como ésta, la idea que tienen los chicos sobre el último gobierno militar a veces es muy laxa. Incluso algunos sólo saben de la existencia de Jorge Rafael Videla y no conocen a nadie más que represente esa época. Quizá por esta escasez de información en el común de los colegios privados o católicos, la mayoría de sus alumnos coinciden en querer saber lo que verdaderamente pasó; "saber la verdad".

A veces, ni siquiera los docentes están dispuestos a ayudarlos. Una profesora de un colegio bilingüe de Olivos, quien no quiso dar su nombre, aseguró que en la institución al tema apenas se lo nombra. La mujer se animó a arriesgar su opinión: "Es una cuestión resistida porque es muy reciente, los protagonistas viven. Además aquí nunca se blanqueó nada, es como si los únicos muertos fueron los de la subversión, el resto de los muertos simplemente no existieron".

En oposición a su pensamiento, la ley 25633 de agosto de 2002 establece el 24 de marzo como el "Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia", y en el artículo 2º de dicha ley se plasma que en el ámbito educativo se incluirán calendarios de jornadas alusivas para consolidar la memoria colectiva. Según lo relevado, tanto en colegios públicos como privados religiosos y laicos esto se cumple, aunque los chicos insisten en que la información no es suficiente.

Hay excepciones en las que el tema es abordado y debatido. El Colegio Nacional Buenos Aires cuenta ya desde el curso de ingreso con un programa que le dedica un capítulo entero al tema de la última dictadura, lo que indica que el alumno llega a primer año con información de lo que ocurrió. Además, todos los 24 de marzo se hacen jornadas alusivas y los estudiantes están en permanente contacto con el tema. Así lo contaron Tomás y Victoria, alumnos de 5to año: "Actos hay siempre: viene alguna Madre de Plaza de Mayo, o alguien vinculado al tema. El centro de estudiantes también organiza actividades". Pero saben que esta situación no se repite en otras escuelas: "Hay una base de información que me parece terrible que no se de en otros colegios. No digo que no exista, pero existe mucho menos que acá".

Muchos colegios, en general públicos, consideran que el saber sobre nuestra historia reciente contribuye a la formación social y política del alumno. La idea es que a partir de debates los chicos puedan ver los diferentes discursos para así tener conocimiento de lo que pasó y sacar sus propias conclusiones. El director de la escuela "Madres y Abuelas de Plaza de Mayo", Claudio Bajicoff, afirma: "En este momento la escuela pública tiene que enseñar a vivir en democracia y para eso es necesario sostenerlo, valorarlo y continuarlo a través de la defensa de los derechos humanos."

Florencia Fuentes
Romina Peña Fernández

* Esta nota fue publicada originalmente en octubre de 2008.
Fuente: http://www.eter.com.ar/notap4.html

Imagen: Grupo El ramo del aire en el ECuNHi el 24 de marzo de 2009 Día Nacional por la Memoria por la Verdad y la Justicia. Por Gabriela Cossio